No sé que
acaba de pasar. No sé porque le he besado, simplemente he sentido la necesidad
de hacerlo y no he podido reprimir el impulso.
Ahora mismo
me mira desconcertado, supongo que no se lo esperaba y aunque al principio le
ha sorprendido finalmente me ha devuelto el beso. Creo que no sería capaz de
describir lo que he sentido al tener sus labios contra los míos, sus manos en
mi cintura (¡de nuevo! Dice mi subconsciente) y ahora mismo está frente a mi
sin aparta sus ojos de los míos mientras ambos intentamos recuperar el aliento
después de nuestro intenso beso.
Tras un
silencio que empieza a resultarme incomodo, no sé cómo reaccionar. Él no dice
nada, simplemente me mira y me empiezo a poner nerviosa.
-Yo tal vez
debería irme.-digo nerviosa.
-¿Por
qué?-me responde de una forma asombrosamente tranquila.
¿Cómo es
capaz de ser tan intenso y momentos después responder con esa serenidad?
-Rebeca ¿Por
qué quieres irte?-dice de nuevo.
-Creo que no
debería haber hecho eso…
-¿Hacer el
que? ¿Besarme?-susurra mientras una pequeña sonrisa se dibuja en su boca.
-Si,
eso.-bajo la vista al suelo y me miro los zapatos. Son terriblemente bonitos
pero también sumamente incómodos. No sé porque me centro en pensar en mis
zapatos cuando tengo a este chico delante.
-Mírame
Rebeca.
Parece una
orden pero su tono dulce hace que me suene más como una súplica.
Recorro su
cuerpo poco a poco. Primero sus pies, converse. No sabía que utilizaba
converse, me sorprende pero sigo subiendo la mirada por sus piernas. Cuando
llego a la altura de las caderas soy consciente de la erección que hay bajo sus
pantalones y se me acelera la respiración. Sigo subiendo la mirada por su
vientre plano y por sus pectorales definidos. No lo he podido comprobar pero a
través de la camiseta ajustada puedo imaginar lo que hay debajo. Llego a sus
hombros fuertes y me doy cuenta de cómo se elevan cuando toma aire bruscamente.
Finalmente llego a sus labios y a sus ojos. Y veo ternura. Me mira con ternura,
no me mira como me miraba Luke. En la mirada de Luke solo se podía ver ansia.
-¿Qué?-digo
pasados unos segundos.
-Me gusta
que hagas eso.-susurra.
¿Qué haga el
qué?
-¿El qué?
¿Qué te bese?-respondo sintiendo como mis mejillas se ponen rojas.
-La forma en
la que me miras. Aunque me encanta que me beses.-sonríe finalmente.
-¿Y cómo te
miro?-levanto una ceja.
Tan pronto
me intimida como que de repente me envalentono y hablo sin pensar. No sé que me
pasa últimamente.
-Me miras
como nunca nadie me había mirado. Me miras de forma especial. La verdad es que
no sabría decir si lo de tu mirada es deseo o frustración.
-Frustración,
seguro.-digo dando un paso hacia atrás bromeando.
-Ah, bueno,
supongo que entonces querrás marcharte, puedo llevarte o pedirte un taxi.-habla
rápido. Se ha puesto nervioso, es obvio que no ha interpretado la broma en el
tono de mi voz.
-Solo era
una broma.-sonrío y enseguida veo como todos sus músculos se relajan.-Pero si
quieres que me marche me iré.-digo girándome.
Cuando
intento dar un paso hacia delante su mano rodea mi abrazo y me hace girar
bruscamente para hacerme chocar contra su torso. Me abraza fuerte, como si
quisiera protegerme de algo.
-Quédate,
por favor.-susurra contra mi pelo.
Noto como mi
corazón se encoge y siento ganas de llorar. Es tan tierno que tengo la
sensación de que algo se rompe en mi
interior.
Permanezco
abrazada a él durante lo que me parecen horas, aunque son apenas unos minutos.
Me separo de él y lo veo relajado.
-Me quedaré.-digo en voz baja.
Veo como en su rostro se forma una sonrisa poco a poco.
-Ahora vamos a comer.
-La verdad es que no tengo mucha hambre...-susurro.
-Vamos, cocino muy bien y tienes que comer algo.-estira una mano en mi dirección.
-De acuerdo.-digo agarrando su mano.
(...)
*Narra David*
-Así que no eres de Londres...-dice antes de meterse un trozo de verdura en la boca.
-Exacto, soy de España.-sonrío mirando como mastica.
-¿Y como has acabado aquí?
-Mi grupo "Auryn" se disolvió cuando algunos de mis compañeros se casaron y tuvieron hijos, así que aquí estoy yo, intentando seguir mi carrera en solitario, cuando me crucé con una preciosa chica que puso mi mundo patas arriba.-sonrío.
Veo como se sonroja y me parece muy tierna.
-Esa chica se pondría celosa si supiera que estoy comiendo contigo.-susurra con timidez fingida.
-Esa chica es consciente de todo lo que esta pasando, ha pasado y pasará entre estas cuatro paredes.-le guiño un ojo y veo como se sonroja aun más.
-No creo que sepa que pasará.-susurra.
-Termínate la comida.-digo al ver que ha dejado de comer.
-¿Y como te va en el intento de seguir con tu carrera?-dice cambiando de tema.
-Muchas discográficas dicen que no quieren a un chico cuyo grupo de musica a "fracasado" según ellos. Son unos simples ineptos.-digo malhumorado.
-Tocame algo.
Levanto una ceja ante ese comentario, aunque no creo que haya sido consciente del doble sentido de lo que acaba de decir.
-Quiero decir que cantes alguna canción la guitarra.-se sonroja señalando la guitarra que hay junto al sofá.
-Claro, de hecho compuse una canción para ti...-susurro levantándome a buscar la guitarra.
-¿Para mi?-dice sorprendida.
-Si, me inspiraste con tu canción 'Dreams'. La escuché cuando venia en el taxi de camino a casa de mi primero el primer día que vine aquí.-digo sentándome.
*Fin Narración David*
Ha compuesto una canción para mi. ¿Esto está pasando de verdad?
-Ven, siéntate aquí.-dice señalando en sofá mientras se sienta en un sillón.
'Cuando te conocí, mi mundo cambió.
Las farolas iluminaban las calles oscuras,
como tu mirada mi alama apagada.
Dicen que los sueños se cumplen,
y que de la ilusión se vive.
Tu eres mi sueño sin cumplir,
quiero tenerte junto a mi.'
Conforme iba cantando sentía una alegría tan arrolladora que me oprimía el pecho y sentía ganas de llorar.
-Es preciosa...-susurro en un intento fallido por evitar que salieran las lagrimas de mis ojos.-Gracias de verdad.
Se levanta y deja a un lado su guitarra para sentarse junto a mi y darme un abrazo.
-No tienes que agradecerme nada, yo debería darte las gracias por aparecer en mi vida.
Cuando consigo dejar de llorar siento que le debo algo.
-¿Podrías cantar esta canción conmigo en mi próximo concierto?-digo secando las lagrimas que quedaban en mis mejillas.
-No sé si seria buena idea, no quiero que pienses que me aprovecho de tu fama para hacerme famoso.-dice colocando un mechón tras mi oreja.
-Nunca pensaría nada de eso, por favor hazlo por mi.-sonrío esperando que eso le haga decir que si.
-De acuerdo, lo haré.-sonríe y vuelve a abrazarme.
__________________________________________________________________
¡Hola! Estoy aqui de nuevo.
¿Os gusta la novela?
¿Que os ha parecido el capítulo?
Seguirme en twitter: @NovelAurynbyf