lunes, 14 de julio de 2014

Capítulo Ocho.

No sé que acaba de pasar. No sé porque le he besado, simplemente he sentido la necesidad de hacerlo y no he podido reprimir el impulso.
Ahora mismo me mira desconcertado, supongo que no se lo esperaba y aunque al principio le ha sorprendido finalmente me ha devuelto el beso. Creo que no sería capaz de describir lo que he sentido al tener sus labios contra los míos, sus manos en mi cintura (¡de nuevo! Dice mi subconsciente) y ahora mismo está frente a mi sin aparta sus ojos de los míos mientras ambos intentamos recuperar el aliento después de nuestro intenso beso.

Tras un silencio que empieza a resultarme incomodo, no sé cómo reaccionar. Él no dice nada, simplemente me mira y me empiezo a poner nerviosa.

-Yo tal vez debería irme.-digo nerviosa.

-¿Por qué?-me responde de una forma asombrosamente tranquila.

¿Cómo es capaz de ser tan intenso y momentos después responder con esa serenidad?

-Rebeca ¿Por qué quieres irte?-dice de nuevo.

-Creo que no debería haber hecho eso…

-¿Hacer el que? ¿Besarme?-susurra mientras una pequeña sonrisa se dibuja en su boca.

-Si, eso.-bajo la vista al suelo y me miro los zapatos. Son terriblemente bonitos pero también sumamente incómodos. No sé porque me centro en pensar en mis zapatos cuando tengo a este chico delante.

-Mírame Rebeca.

Parece una orden pero su tono dulce hace que me suene más como una súplica.
Recorro su cuerpo poco a poco. Primero sus pies, converse. No sabía que utilizaba converse, me sorprende pero sigo subiendo la mirada por sus piernas. Cuando llego a la altura de las caderas soy consciente de la erección que hay bajo sus pantalones y se me acelera la respiración. Sigo subiendo la mirada por su vientre plano y por sus pectorales definidos. No lo he podido comprobar pero a través de la camiseta ajustada puedo imaginar lo que hay debajo. Llego a sus hombros fuertes y me doy cuenta de cómo se elevan cuando toma aire bruscamente. Finalmente llego a sus labios y a sus ojos. Y veo ternura. Me mira con ternura, no me mira como me miraba Luke. En la mirada de Luke solo se podía ver ansia.

-¿Qué?-digo pasados unos segundos.

-Me gusta que hagas eso.-susurra.

¿Qué haga el qué?

-¿El qué? ¿Qué te bese?-respondo sintiendo como mis mejillas se ponen rojas.

-La forma en la que me miras. Aunque me encanta que me beses.-sonríe finalmente.

-¿Y cómo te miro?-levanto una ceja.

Tan pronto me intimida como que de repente me envalentono y hablo sin pensar. No sé que me pasa últimamente.

-Me miras como nunca nadie me había mirado. Me miras de forma especial. La verdad es que no sabría decir si lo de tu mirada es deseo o frustración.

-Frustración, seguro.-digo dando un paso hacia atrás bromeando.

-Ah, bueno, supongo que entonces querrás marcharte, puedo llevarte o pedirte un taxi.-habla rápido. Se ha puesto nervioso, es obvio que no ha interpretado la broma en el tono de mi voz.

-Solo era una broma.-sonrío y enseguida veo como todos sus músculos se relajan.-Pero si quieres que me marche me iré.-digo girándome.

Cuando intento dar un paso hacia delante su mano rodea mi abrazo y me hace girar bruscamente para hacerme chocar contra su torso. Me abraza fuerte, como si quisiera protegerme de algo.

-Quédate, por favor.-susurra contra mi pelo.

Noto como mi corazón se encoge y siento ganas de llorar. Es tan tierno que tengo la sensación  de que algo se rompe en mi interior.

Permanezco abrazada a él durante lo que me parecen horas, aunque son apenas unos minutos. Me separo de él y lo veo relajado.


-Me quedaré.-digo en voz baja.

Veo como en su rostro se forma una sonrisa poco a poco.

-Ahora vamos a comer.

-La verdad es que no tengo mucha hambre...-susurro.

-Vamos, cocino muy bien y tienes que comer algo.-estira una mano en mi dirección.

-De acuerdo.-digo agarrando su mano.

(...)

*Narra David*

-Así que no eres de Londres...-dice antes de meterse un trozo de verdura en la boca.

-Exacto, soy de España.-sonrío mirando como mastica.

-¿Y como has acabado aquí?

-Mi grupo "Auryn" se disolvió cuando algunos de mis compañeros se casaron y tuvieron hijos, así que aquí estoy yo, intentando seguir mi carrera en solitario, cuando me crucé con una preciosa chica que puso mi mundo patas arriba.-sonrío.

Veo como se sonroja y me parece muy tierna. 

-Esa chica se pondría celosa si supiera que estoy comiendo contigo.-susurra con timidez fingida. 

-Esa chica es consciente de todo lo que esta pasando, ha pasado y pasará entre estas cuatro paredes.-le guiño un ojo y veo como se sonroja aun más.

-No creo que sepa que pasará.-susurra.

-Termínate la comida.-digo al ver que ha dejado de comer.

-¿Y como te va en el intento de seguir con tu carrera?-dice cambiando de tema.

-Muchas discográficas dicen que no quieren a un chico cuyo grupo de musica a "fracasado" según ellos. Son unos simples ineptos.-digo malhumorado.

-Tocame algo.

Levanto una ceja ante ese comentario, aunque no creo que haya sido consciente del doble sentido de lo que acaba de decir.

-Quiero decir que cantes alguna canción la guitarra.-se sonroja señalando la guitarra que hay junto al sofá.

-Claro, de hecho compuse una canción para ti...-susurro levantándome a buscar la guitarra.

-¿Para mi?-dice sorprendida.

-Si, me inspiraste con tu canción 'Dreams'. La escuché cuando venia en el taxi de camino a casa de mi primero el primer día que vine aquí.-digo sentándome.

*Fin Narración David*

Ha compuesto una canción para mi. ¿Esto está pasando de verdad?

-Ven, siéntate aquí.-dice señalando en sofá mientras se sienta en un sillón.

'Cuando te conocí, mi mundo cambió.
Las farolas iluminaban las calles oscuras,
como tu mirada mi alama apagada.

Dicen que los sueños se cumplen, 
y que de la ilusión se vive.
Tu eres mi sueño sin cumplir,
quiero tenerte junto a mi.'

Conforme iba cantando sentía una alegría tan arrolladora que me oprimía el pecho y sentía ganas de llorar.

-Es preciosa...-susurro en un intento fallido por evitar que salieran las lagrimas de mis ojos.-Gracias de verdad.

Se levanta y deja a un lado su guitarra para sentarse junto a mi y darme un abrazo.

-No tienes que agradecerme nada, yo debería darte las gracias por aparecer en mi vida.

Cuando consigo dejar de llorar siento que le debo algo.

-¿Podrías cantar esta canción conmigo en mi próximo concierto?-digo secando las lagrimas que quedaban en mis mejillas.

-No sé si seria buena idea, no quiero que pienses que me aprovecho de tu fama para hacerme famoso.-dice colocando un mechón tras mi oreja.

-Nunca pensaría nada de eso, por favor hazlo por mi.-sonrío esperando que eso le haga decir que si.

-De acuerdo, lo haré.-sonríe y vuelve a abrazarme.

__________________________________________________________________

¡Hola! Estoy aqui de nuevo. 

¿Os gusta la novela?

¿Que os ha parecido el capítulo?

Seguirme en twitter: @NovelAurynbyf

jueves, 3 de julio de 2014

Capítulo Siete.

Hoy había quedado con Jul ya que ayer llegué de América y llevo dos semanas sin verla pero se ve que el chico guapo, que ahora se que se llama Robert,la ha llamado para ir a comer y obviamente ha optado por ir con él. Gracias amiga. Pero bueno, parece ser que este chico le está durando y me alegro por ella.

Enciendo la tele en busca de alguna película pero obviamente son las 12 de la mañana y no dan películas.
Me levanto del sofá y voy a la cocina, abro la nevera y me doy cuenta de que no hay comida, normal, después de dos semanas sin estar aquí, poco iba a haber.

Cojo las llaves de casa,el móvil y me voy hacia el supermercado que hay a tres manzanas de mi casa.

*Narra David*

Odio no tener casa propia, desde que estoy aquí los periodistas no paran de molestar y me siento mal por Parker.

-David, me voy a comer con Megan, si no hay nada que te apetezca en la nevera,ve a comprar que no 
me llevo el coche.

-Vale,luego nos vemos.-digo desde el sofá.

La verdad es que tengo hambre aunque es pronto. Voy a ir a comprar aunque haya comida,se lo debo a mi primo, no me deja pagar casi nada.

Tras pasar varias manzanas y girar en varias calles,veo un supermercado y aparco frente a él.

Doy varias vueltas pensando que comprar y decido coger pasta,verduras y alguna fruta, además de bebida y pizzas congeladas.

Pago en caja y lo guardo en el coche. Bien David,ahora a ver si sabes volver.
Cruzo varias manzanas y empiezo a girar calles pero no tengo ni idea de donde estoy. Mierda. La acabo de liar. Giro de nuevo en una calle y me doy cuenta de que hay muchísimos periodistas enfocando a alguien pero no logro ver quien es. 'Rebeca' pasa por mi cabeza. Pero no creo, ella no se quedaría quieta en esa situación, su amiga Jul siempre la ayudaba a salir de todos esos apuros, al menos eso parecía en todos los "reportajes" que he visto en la última semana.

Aparco justo delante y bajo del coche, me acerco al montón de gente y veo a Rebeca con la espalda contra la pared y pálida.

¡Vamos David reacciona,le va a dar algo! Dice mi subconsciente.

Corro y me hago paso entre la gente, agarro la mano de Rebeca que me mira asustada,pero al momento se relaja. Tiro de ella hasta que consigo sacarla fuera de esa masa de chupasangre y hago que se suba en mi coche,mientras las cámaras me apuntan y gritan mi nombre tratando de que conteste sus estúpidas preguntas. Corro hacia el otro lado del coche, me subo todo lo rápido que puedo, arranco y me dirijo hacia ninguna parte.

*Fin Narración David*

La cabeza me da vueltas. David acaba de sacarme de todo ese montón de periodistas y no sé ni que decir.

-Yo...muchas gracias.-susurro.
-No tienes que darme las gracias, a mi me hacen eso desde hace un par de semanas.-dice sin dejar de mirar a la carretera.
-¿Y eso?-digo intrigada.
-¿No has visto las portadas de aquellas revistas?-dice casi sonriendo.

¿Le parece divertido? ¿Lo tenia planeado? ¿Le parece estúpido y por eso se ríe? 

-Si,bueno las vi pero no les di importancia.-digo mirándolo esperando su reacción.

-Parece ser que esos cabrones le han dado demasiada importancia.-dice tensando la mandíbula.

-Bueno,gracias de nuevo.

-¿De nuevo?-dice mirándome confuso.

-Ya sabes,cuando evitaste que cayera al suelo.-susurro.

-Oh,no tienes que agradecérmelo ya te lo dije.

-Me has salvado dos veces,así que si debo agradecértelo. Te invitaría a comer a casa,pero iba a hacer la compra cuando esos me han encontrado.-digo enfadada.

Se para en un semáforo en rojo.

-De ahí vengo yo precisamente.-sonríe mirándome.-Si quieres puedes venir a mi casa,tengo comida suficiente...-baja el tono y noto cómo se pone nervioso a la espera de mi respuesta.-Oh,bueno si no quieres no, ni siquiera me conoces, ha sido una estupidez,porque tu...-lo interrumpo.

-Me encantaría.-susurro mirándolo.

Sonríe aliviado y arranca de nuevo cuando el semáforo se pone verde.

-Mmm...Rebeca,te sonará raro y te pareceré tonto,pero no sé llegar a mi casa,bueno,de hecho es la casa de mi primo y no se orientarme muy bien....-parece nervioso y me parece adorable.

-No te preocupes, dime la calle, creo que sabré guiarte hasta allí.

*Narra David*

-Pues por fin hemos llegado.-digo abriendo la puerta.

Camino hacia la cocina y dejo las bolsas en la isla del centro.

-Es muy bonita.-dice desde el salón.

-Si.-salgo de la cocina y me dirijo hacia el salón.-Mi primo tiene buen gusto.-me siento en el sofá.

-La verdad es que si, este sofá me encanta, este color crema es muy bonito...-susurra acariciando el respaldo del sofá mientras se sienta.-¿Y que es de ti?-sonríe apartándose el pelo de la cara.

-Pues nada interesante, hace poco mi grupo se separó y bueno he venido aquí, a ver si podría continuar mi carrera, pero de momento lo único que hago es huir de los periodistas...-suspiro.

-Eso es culpa mía, no sabes cuanto lo siento.-dice con una mueca.-Si no fuera tan torpe no tendrías que haberme sujetado y aquellas fotos...-suspira bajando la mirada.

-Rebeca.-le coloco la mano bajo la barbilla haciendo que me mire.-Aquello simplemente pasó y si he tenido que aguantar todo aquello para poder llegar a este momento, a estar aquí contigo, no quiero evitar nada de lo que pasó, incluso volvería a pasar por ello,si se que estaría aquí contigo.-sonrío.

Vale, mierda, ahora ella no dice nada. Me mira confundida, la habré asustado. Ella tal vez no quiera estar aquí conmigo y solo ha venido por compromiso.

-Lo siento, lo siento, no quería asustarte ni incomodarte.-digo levantándome nervioso del sofá y girandome para que no me vea, estoy realmente avergonzado.-Si quieres irte lo entend..-cuando me giro de nuevo esta de pie frente a mi. Cerca,muy cerca.

-No quiero irme, desde el primer momento en que te vi supe que tras esa mirada, nada malo podía esconderse.-susurra acariciando los lados de mis ojos con los dedos.-Y sabia que tras esa sonrisa solo podían esconderse palabras dulces.-pasa su mano derecha por mis labios.

Creo que se me va a salir el corazón por la boca en cualquier momento.

-Yo...

-Shh, no digas nada.-susurra colocando un dedo sobre mis labios.

Se coloca de puntilla y me rodea el cuello con sus brazos. Agacho mi cabeza y junto sus labios con los míos. Siento una sacudida en todo el cuerpo y tengo la necesidad de tenerla más cerca y sin pensarlo la agarro de la cintura.

Cuando nos separamos nuestras respiraciones son irregulares.

*Fin narración David *

__________________________________________________________________

Necesito que comentéis lo que os parezca, porque no sé si la lee gente o si no, no sé que pensáis de la novela ni nada.

Gracias.